sábado, 3 de julio de 2010

caminos

Hoy me levanté y me quedé tumbada en la cama pensando en cómo todo de repente cambia…de cómo tu vida acelera y los días son pasados y quedan en el recuerdo. Que ahora por lo que lloras antes te daba risa y comprendes y sientes el verdadero sufrimiento o esa lagrima seguida de una sonrisa.

Entiendes que tu vida sigue y que no son tus padres los que la dirigen, si no tú. Y, que cada decisión marca tu vida. Vívela como a ti te guste y no como a los demás quieran….

Entiendes esa palabra tonta llamada amor y que cuando eras pequeña jugabas a ser novia de alguien y que ahora esa palabra te puede dar la vida o quitártela.

Muchas mañanas como hoy me levanto y pienso:” hoy será un buen día, ya lo veras Sara”.

Y por último decir, que, un abrazo, de esos que se dan pocas veces, de los de verdad, de los que se te quita la tristeza y te alegra. Esos son los que te hacen seguir en la vida y construir tu camino.